EL CONCEPTO DE ROTACIÓN TRASLACIÓN – PRESENTACIÓN (PREFACIO)

 

 

 

PREFACIO

 

 

a- El concepto de Rotación-Traslación

 

El tema de este libro es el descubrimiento del concepto del movimiento dual inercial de rotación-traslación en la teoría del movimiento simple, y su aplicación generalizada a una nueva forma de interacción dinámica operacional básica, llamada por nosotros Retro-Rotatoria, i.e., de interacción cinética por rotación-translación simultánea, operacional y heredable o transferible, entre todos los elementos básicos de todos los sustratos físicos, y además, de forma inter-escalar, entre los procesos de materialización y radiación, o estructuración del universo físico a  través de todas las escalas. 

Este descubrimiento, hecho de forma totalmente independiente por mi padre en 1952 ([1]) en Bogotá, nos permitió ampliar al ámbito de la mecánica fundamental de la naturaleza, las acciones no lineales dominantes en los sistemas dinámicos discipativos, y crear un operador recurrente hereditario de carácter cinético generalizado, aplicable al tiempo a todos los sustratos básicos de interacción, desde la mecánica, la dinámica y la termodinámica clásicas, hasta la electro y cromo-dinámica cuánticas, la cosmología relativista, la teoría del caos, y la reciente biofísica reaccional, elevada por nosotros a una nueva categoría de interacción básica entre materia y radiación, creando una conexión física entre las teorías supersimétricas con las de supercuerdas, entre las teorías localistas “clásicas” con las indeterministas de carácter cuántico, ampliando y profundizando el nivel de comprensión y de penetración conceptual posible para cada uno de dichos sustratos, siguiendo en esencia el “Principio dialéctico” de Einstein inscrito en la portada de este libro, a saber que noes el conocimiento sino “la imaginación” la clave de todo progreso científico. “Imagination is more important than knowledge.”  Como lo comprobaremos a lo largo de este libro, para avanzar lo esencial no es la manipulación de los conceptos conocidos, sino la creación de nuevos conceptos con un gran “potencial constructivo”. ([2])   

Caldas, inspirado en las lecciones de lógica de su maestro José Félix de Restrepo, y por el eclecticismo de Port Royal, también lo propuso a su  manera, al recordarle a los miembros de la recién creada “escuela” de ciencias físicas y naturales del Observatorio Astronómico de Bogotá la Oración de su maestro de 1791: “La filosofía que emprenderemos no es cartesiana, aristotélica ni newtoniana.   Nosotros no nos postraremos de rodillas para venerar como oráculos, los caprichos de cualquier filósofo. La razón y no la autoridad tendrá derecho a decidir nuestras disputas.”  ([3])

Aquí por supuesto, no pretendemos abordar todos los temas, ni tratar los ya abordados en profundidad, trabajo de inmensas proporciones que deberá ser realizado por grupos interdisciplinarios dedicados a cada tema, en todo el mundo, y que durará seguramente varias generaciones. Lo que sí pretendemos es crear un nuevo semillero de ideas de valor universal desde Colombia con esta sonda de inducción teórica, al introducirla en cada campo, como lo comprobaremos al abordar cada tema tratado en el libro, para crear nuevas ideas “constructivas”.  Ideas  que por supuesto esperamos que al desarrollarse creen muchas otras en todos los campos, ampliando los horizontes actuales con esta nueva ciencia, y por supuesto, también con sus aplicaciones prácticas, que también son hoy de interés global, como lo son los conceptos de propulsión espacial permanente sin propelentes, o del avión sub-orbital eólico de alta velocidad, o de las SUV`s aéreas de uso general, anclables a dirigibles intercambiables, todos integrados dentro de un nuevo concepto de “Transporte sustentable”, híbrido y transformable, todos basados en un nuevo tipo de propulsor electro-mecánico, llamado por nosotros Volantes de Propulsión Retro-Rotatoria VPR, como veremos en el resumen de investigación y en el libro dedicado al tema. ([4])    

El origen del desarrollo de la física de rotación-traslación se dió, en Latinoamérica, con la publicación en 1952 del trabajo sobre Rotaciones Corpusculares de Santiago Rubió en Buenos Aires ([5]). Como acabamos de ver, ese mismo año mi padre tuvo la intuición inicial del concepto de interacción básica de rotación-traslación en Bogotá, cuyo desarrollo científico se dio gracias al descubrimiento por él de los trabajos de Rubió en 1959. Y en el año 1952 también nació el suscrito en esta misma ciudad, cuyo trabajo vital ha sido desarrollar este nuevo concepto desde su temprana juventud, inspirado por las enseñanzas de mi padre, y cuya síntesis es el tema de este libro. 

Además, fue en el año 52 que la empresa AVRO en Canadá logró “probar”, después de múltiples dificultades, un vehículo volador de configuración redonda (de “ala redonda”), tipo “Platillo volador”, el “Avrocar”, con capacidad de despegue y aterrizaje vertical, diseño que, a pesar de haber sido cancelado a comienzos del 53, debido en esencia a la dificultad de controlar y estabilizar a un vehículo semejante con propulsores basados en turbinas de acción vertical (muy poderosas y por ello mismo, muy peligrosas), dio como resultado colateral, la creación de los vehículos a efecto tierra, o “Hoovercrafts”, y la configuración en aeronáutica de los fuselajes tipo ”ala extendida”, hoy aplicados a la aviación táctica furtiva de última generación en Estados Unidos (el “Stealth”).  Nosotros hemos tratado de hacer lo propio, pero dentro del ámbito de la configuración no lineal de unos nuevos propulsores electro-mecánicos creados por nosotros, de naturaleza muy distinta a la imaginada hasta ahora, mas también con enorme potencial de aplicaciones. El año 1952 es pues, al parecer, central para este desarrollo.

No olvidemos que el problema inicial de la física –hace 2100 años- fue el del Clinamen de Lucrecio, i.e., el del torbellino como mecanismo fundamental de creación (de interacción diríamos hoy) de la naturaleza. ([6])

El desarrollo actual de la física no lineal en sí misma se inició con el descubrimiento del concepto de “atractor extraño” en la dinámica de las estructuras discipativas de la teoría del caos, realizado por investigadores pioneros como E. Lorentz en Francia en 1963 ([7]), e Ilya Prigogine en Bélgica ([8]).   Este nuevo desarrollo se lleva a cabo en la  actualidad intensamente por investigadores y científicos de todo el mundo, y está generando una transformación tan profunda y radical de los principios físicos básicos, como la revolución relativista y cuántica de la primera mitad del siglo XX.

La Teoría Retro-Rotatoria propuesta aquí -sin proponérnoslo inicialmente- se inscribe plenamente  en esta tendencia, y  le abre la vía a la integración de disciplinas tan diversas, como las cinéticas química, cuántica y relativista, la turbulencia hidrodinámica y las fluctuaciones biológicas, la teoría de torción supersimétrica y su conexión con la teoría de supercuerdas, la dinámica no-lineal cosmológica y la teoría de “creación” del universo, etc., realizable precisamente a partir de este nuevo modelo de Retro-Rotación de forma más coherente e integral.

La teoría Retro-Rotatoria pretende pues llevar los frutos de esta revolución de la física no lineal al campo de la mecánica y la dinámica fundamental del movimiento, ampliando la concepción del sistema inercial gravitatorio Einsteniano “clásico”, al modo de interacción operacional de rotación-traslación, que al ser aplicado a todos los procesos dinámicos de interacción, discipativos o no, en las áreas de investigación de frontera, como la relatividad cuántica, la cinética química o la cosmología relativista, introduce nuevos conceptos como la mecánica reaccional del movimiento browniano, las interacciones cónicas en físico-química, la cinética cuántica operacional electrodébil y fuerte, la teoría de elementaridad heptadimensional retro-rotatoria, y la dinámica cuántico-gravitatoria post-relativista también retro-rotatoria (“Retro-rotary loop quantum gravitation”, o modelo de gravitación cuántica retro-rotatoria por efecto “lazo”). En esencia se trata de introducir la dinámica operacional retro-rotatoria, esencialmente cinética y enormemente energética, a todas las escalas, en todos los substratos físicos y en todos los procesos de transición interescalar, a todos los niveles.

El presente libro busca ante todo realizar una apertura de este modo de razonamiento a partir del concepto de rotación-traslación, y aunque ha sido elaborado sin incurrir en la compleja exposición matemática implícita, lo hemos hecho evocando los principios básicos, por supuesto con el rigor que ello exige, pero de la manera más elemental y sintética, en formato literario,  accesible como veremos, para el lector no especializado interesado en los temas científicos, más no necesariamente especialista en ellos, deseoso siempre de vislumbrar el avance continuo del conocimiento, y en especial, el del fascinante ámbito de la física teórica contemporánea, con sus paradojas subyacentes.

Para lograrlo introdujimos solo las fórmulas matemáticas esenciales,  elaborando las ideas básicas mas a la manera aislada del ensayista, que bajo el modelo cooperativo estricto de la comunidad científica, y ello con el objeto de trabajar no solo para el lector especializado, interesado siempre en estos temas, sino también para el público en general, al más amplio nivel posible, con el objetivo principal de preservar las ideas novedosas de las corrientes principales de investigación, para poder ser mas innovador, mas radical en las nuevas percepciones, para poder “pensar distinto”.  Se trata pues, tanto de un ensayo de introducción al tema, como de un esfuerzo de divulgación, presentado aquí por primera vez de forma coherente y global.  Y de un libro con “carácter”, con criterio propio, muy innovador, si se quiere, pero sobretodo, muy sugestivo en la labor esencial del científico teórico de crear nuevas formas de construir modelos explícitos de la realidad.

Como es bien comprensible, la física teórica actual ha alcanzado tal grado de complejidad, que cada campo de investigación se erige de por sí en una ciencia.  Al elaborar esta primera síntesis general, revisando el amplio espectro de las diferentes áreas consideradas (doce + 1 aplicación) apreciable por el índice general,  sin pretender ni mucho menos cubrir todos los aspectos, introducimos en cada una de ellas una hipótesis relacionada con nuestra concepción básica de rotación-traslación, que aunque la hagamos fundándonos en observaciones hechas y corroboradas continuamente por la comunidad científica mundial, suponen un conocimiento indirecto -e incompleto- del marco teórico práctico al cual le estamos aplicando el modo de razonamiento que intentamos introducir aquí, cuya corroboración e interpretación le corresponderá por supuesto, a los especialistas en cada tema.

Nuestra hipótesis Retro-Rotatoria no pretende pues, otra cosa, que ser un útil de pensamiento, una sonda de inducción teórica, que como ya dijimos,  la introducimos en profundidad en las diferentes ramas del conocimiento físico evocadas, abriéndole nuevas perspectivas a cada ciencia. 

A la larga, el nuevo esquema que proponemos nos proporciona un panorama más unificado o universal del mundo que nos rodea, siguiendo en sí la aspiración quizás más relevante y antigua del criterio científico en general, la de ser universal, y nuestra labor no aspira pues a otra cosa, que a realizar la “tarea suprema” del físico, tal como la predicara Einstein, la cual según él, consiste en

 

“buscar aquellas leyes elementales generales a partir de las cuales, y por pura deducción, puede obtenerse la imagen del mundo.  Ningún camino lógico conduce a estas leyes elementales, sino tan solo la inteligencia intuitiva apoyada en la experiencia.”  ([9]

“El científico (…) acepta agradecido el análisis conceptual del epistemólogo. Pero las condiciones externas que le son impuestas por los hechos de la experiencia, no le permiten restringirse demasiado en la construcción de su mundo conceptual, por su adhesión a un sistema epistemológico.  Él debe parecerle al epistemólogo sistemático, por lo tanto, como un oportunista inescrupuloso: él parece ser un realista por tratar de describir un mundo independiente de los actos de percepción; un idealista por creer que sus teorías y conceptos son invenciones libres del espíritu humano (no derivables de lo que le es dado en forma empírica); un positivista dado que considera a sus teorías y conceptos como justificados solo en la medida en que ellos proveen una representación lógica de las relaciones de la experiencia sensorial. E incluso, el puede parecer ser un Platónico o Pitagórico, dado que considera el punto de vista de la simplicidad lógica como una condición indispensable y efectiva de su investigación.” ([10])  

 

 

b- Möbius y la Autocensura

 

Estos propósitos implican, además, la tremenda responsabilidad, no tanto sobre la justeza o falsabilidad de las hipótesis formuladas, por audaces, novedosas, o irrefutables que parezcan, superables siempre, sino sobre todo, sobre su previsible aplicación práctica, especialmente en un mundo en el cual la amplitud y velocidad con que estas nuevas aplicaciones se desarrollan y difunden, es cada vez más vertiginosa, impredecible, e incontrolable (e.g., la observación satelital, la computación personal, la televisión por cable, el Internet, las telecoms móviles globales, la robótica, la regeneración clónica, la genética terapéutica, o la biónica, todas de enormes repercusiones sociales).

Esta inquietud me impuso hace ya más de treinta años la propia autocensura, tan solo ahora posible de “romper”, colocándome en una situación similar a la de Möbius, de la estupenda comedia “Los Físicos“, del dramaturgo suizo Frederik Dürrenmatt ([11]), aislándome como él en un “manicomio“, como lo es mi amada Colombia, -y como lo son en general todos los países emergentes actuales sometidos a las paradojas y contradicciones subyacentes debidas al desbalance del progreso acelerado sin equidad, y a la búsqueda simultanea de esos dos principios básicos, pero excluyentes, que tanto han atormentado a la humanidad progresista, de paz y de libertad, pero cuyo nivel de producción científica y cultural sorprende a quien la visita o la estudia, por lo poco conocida, profunda y novedosa. ([12])

Producir ciencia y tecnología radicalmente novedosas por fuera de las corrientes principales de investigación y desarrollo es un evento raro, en especial en el ámbito de los países emergentes que todavía sufren el dicho desequilibrio de desarrollo sin equidad, hoy mucho más traumático que hace apenas digamos, veinte años, al final de la guerra fría, y ello gracias sobre todo a la revolución informática que hoy vivimos.  Los especialistas en “outsourcing” de innovación esperan que las sociedades mas promisorias, como la Hindú y la China, empiecen a producir resultados interesantes y de significación global, en unos diez años, y ello, después de haber invertido masivamente en nuevos centros de investigación allá desde hace al menos quince años.  He ahí la medida de esta novedad.

 

Por lo ello la producción Colombiana es además de desconocida apasionante.  Y si no, que lo digan los admiradores de los sabios Mutis, Pombo, Restrepo y Caldas, en los albores de la República, de escritores tan variados y universales como Juan de Castellanos, López de Gómarra, Juan Rodríguez Freyle, Manuel del Socorro Rodríguez, Rafael Pombo, Jorge Isaacs, José Asunción Silva, Tomás Carrasquilla, Pedro Gómez Valderrama, Aurelio Arturo, Vargas Vila, Jorge Zalamea, Eduardo Carranza, León de Greiff, Germán Arciniegas, García Márquez, Alvaro Mutis, Germán Espinoza o Claudia Becerra, o de la plástica incomparable de retratistas como José María Espinosa,  Pedro José Figueroa, Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos, Epifanio Garay, Ricardo Borrero o Ricardo Acevedo Bernal, de acuarelistas como Enrique Price y Manuel María Paz, o de pintores y escultores contemporáneos, verdaderos titanes del arte moderno, como Andrés de Santamaría, Eduardo Ramírez Villamizar, Gonzalo Ariza, Fernando Botero, Enrique Grau,  Gerard Manzur, Alejandro Obregón, Rodrígo Arenas Betancour, Omar Rayo, Luis Caballero, Santiago Cárdenas, Eduardo Serrano, Beatriz González, Maripaz Jaramillo y tantos otros, de la música encantadora de nuestros juglares andinos y vallenatos, desde Morales Pino hasta Jorge Villamil, de Alejo Durán y José Barros a Rafael Escalona, sin olvidar a los maestros Guillermo Uribe Holguín  o Francisco Zumaqué.  Ello sin hablar de la labor callada de miles de investigadores en todas las áreas de las ciencias básicas y aplicadas, desde la botánica y la física, hasta la medicina, la inmunología y la genética, de la economía, la lingüística y la jurisprudencia a la etnología, la epistemología y la informática.   Su lista es legión. ([13])

Yo lo he hecho por más de treinta años mascullando como Möbius, en semejante ambiente -y en mi caso, fruto de tal ambiente- el mismo tipo de descubrimientos fundamentales, como la clave de la interacción gravitatoria, o la estructura de una posible teoría unitaria de las partículas elementales  -como lo veremos a lo largo de este libro-  cuya “fuente de poder total” no resulta ser otra que su propia aplicación práctica, la conquista definitiva del viaje espacial, con propulsión permanente, sin propelentes, incluído el viaje a las estrellas, realizable por fín por iniciativa privada, por empresas innovadoras y audaces, sin los gigantescos presupuestos de los desarrollos actuales, generando un régimen operacional de tipo aeronáutico, es decir, de muy bajo costo para el estándar espacial actual.

Por fortuna para nosotros, no se trata pues de revelarle a la humanidad un método para aniquilarse en forma masiva e indiscriminada, como resultó hace ya un siglo del extraordinario esfuerzo de la síntesis cuántica, llevado a cabo por los mejores cerebros de su tiempo, congregados alrededor de los campus de las mejores universidades europeas de la época, como los de Heidelberg, de Götinga, de Edinburgo, de Zurich, o de Berlín, en donde se descifró el cuanto de Plank, los elementos y la estructura del átomo, el electrón por Rutherford, los nucleones por Chadwick, la relatividad general Einsteniana, el indeterminismo de Heissenberg, la función de onda de Schrödinger, las ondas de materia de De Broglie, las ecuaciones electrónicas de Dirac, el principio de exclusión de Pauli, y en donde Max Born observó, sin comprenderlo muy bien, el efecto de la fisión nuclear. O en los románticos parques de la universidad de Copenhague, donde seguramente se pasearon pensativos los discípulos de Bohr tratando de comprender el enigma de la complementaridad y la estructura del átomo, o en los prados con paisaje alpino de la universidades de Berna, de Laussanne o de Zurich, cuyo cosmopolitismo permitió alimentar a los mejores cerebros de su tiempo, en todas las ciencias; o en el pequeño apartamento sobre las galerías de la ciudad vieja de Berna, en Kramgasse, donde vivieron, trabajaron y “especularon” sobre sus ideas iniciales de relatividad Einstein, Mileva, y sus amigos de la Academia Olympia.

O en las playas de la isla de Heligoland en Cambridge, y los jardines de la de Edimburgo, en donde se incubaron las ideas de Rutherford, Chadwick  y Dirac sobre la naturaleza del electrón, o en los alrededores del Panteón de París, en proximidades al jardín de Luxemburgo, en la Sorbona, en donde De Broglie expuso sus ideas acerca de las ondas de materia, o en los parques boscosos de los alrededores de la de Estocolmo, a orillas del Mälaren, en Farsta o Frescati quizás, en donde Luisa Meitner, recién exiliada, interpretó por fin los resultados de las experiencias de Born sobre la fisión nuclear, aportados por Enrico Fermi, todos ellos emulados posteriormente por las mejores universidades norteamericanas, hoy de fama mundial, o por las rusas, japonesas, árabes, australianas, chinas, hindúes, africanas o latinoamericanas, todavía no tan conocidas, pero no por ello menos “augustas“. 

Nosotros en realidad, estamos tratando de descubrir la forma de alcanzar las estrellas y de “comprender el mundo” generando nuestra propia ciencia, aislados del ambiente congestionado -como solo suelen serlo los de las grandes capitales latinoamericanas- de la ciudad antaño no menos apacible y romántica de la capital Colombiana, Bogotá, nuestra Atenas Suramericana según la denominara el propio Humboldt en 1801, aislados digo, en nuestra casa redonda, una “maloca” Bauhaus –como la bautizara mi padre- en el norte de la ciudad, rodeada de parques apacibles y románticos como los de Berna, Berlín o Estocolmo, no tan conocidos o famosos, pero si muy apreciados, al menos por nosotros, expuestas y demostradas además en esa nueva Maloka que es la ciudadela de ciencia y tecnología de nuestra ciudad.

 Mas, ahora no tendremos, al parecer, que arrostrar la terrible incertidumbre de ver nacer una máquina infernal de muerte y destrucción, en un mundo desquiciado por el fanatismo y la arrogancia de los preparativos de conflagración universal, aterrados ante la posibilidad de que semejante arma pueda ser desarrollada y dominada primero por la mente diabólica de unos dementes que pretendieron, y casi lograron dominar al mundo ([14]). 

Afortunadamente para nosotros, se trata más bien de comprender el “mecanismo del mundo” de Möbius, de descifrar la clave de la interacción gravitatoria y de la estructura  dinámica de las partículas elementales, y de ofrecerle a la humanidad el modo de acceder en forma definitiva, práctica, económica y eficiente, al espacio exterior terrestre, de ampliar sus fronteras hacia el ámbito prácticamente ilimite de las estrellas, en medio de un ambiente internacional que tiende hacia la globalización y la cooperación, en una rara época de entendimiento entre los principales polos de poder económico y político “globales”, que tienden hacia un nuevo orden, un realinderamiento y consolidación post-industriales, post-guerra fría, post-comunismo, post-capitalismo, post- fundamentalismo o post-Historia … ([15])

Aunque hoy esta cooperación pretendan imponerla los mega-poderes mundiales al resto de sus congéneres cada vez más a la fuerza, afortunadamente con la oposición decidida de sus socios estratégicos mas ilustrados, debido sin duda a la convicción que hoy nos alarma a todos del grave problema de seguridad que implica la proliferación incontrolada de los remanentes nucleares del desarme y la diseminación indiscriminada de información estratégica de alto valor vía Internet, es esencial comprender también, con profunda convicción, que solo la diseminación indiscriminada de la información y la instrucción al nivel más general posible, garantizará nuestra propia supervivencia global a largo plazo. 

Esta nueva ola de reestructuración y cooperación, basada en la certeza de que la época de la amenaza atómica ya fue superada, de que la horrenda certidumbre de no supervivencia recíproca en caso de un enfrentamiento general apoyado en el arsenal atómico es historia, nos conduce a la posibilidad de competir por conquistar esta nueva frontera de desarrollo, si prevalece la cordura, y se impone la necesidad estratégica de desarrollar efectivamente nuestra actividad económica extraplanetaria en beneficio de la humanidad, a nivel tanto circunterrestre, como de exploración interplanetaria y posteriormente interestelar, como lo propusiera Carl Sagan en su libro sobre el tema ([16]).

Nuestra labor no pretende pues otra cosa, que facilitar y acelerar esta tendencia, imperante ya de por sí en el mundo que nos tocó vivir, y ampliar sus posibilidades, en especial de largo alcance, potenciando los logros alcanzados hasta el presente.

Nuestra “hibernación” nos ha permitido pues observar, cómo la humanidad se aproxima a estas metas, cómo desarrolla y madura las tecnologías apropiadas para lograrlas, y cómo ellas hacen cada vez más factibles, en términos técnicos y económicos, nuestros propósitos. Las buenas ideas como el buen vino, mejoran sustancialmente con el tiempo.

 

c-  La nueva “Realidad Virtual” Retro-Rotatoria.

 

Pero aquí no vamos a contemplar tan solo los aspectos técnicos básicos de un posible viaje a las estrellas, ni la forma de conquistar el sistema planetario circunsolar en nuestro propio beneficio, propósitos ya de por sí de enormes implicaciones tanto técnicas, como económicas y políticas, con inmensas oportunidades para los futuros oficiales, empresarios y trabajadores interplanetarios.  Sino sobre todo, vamos a viajar por el extraordinario ámbito del universo entero, a través de la historia del desarrollo de la ciencia física,  desde sus orígenes con Leucipo y Lucrecio, Aristóteles y Platón, pasando por la moderna revolución de Galileo, con Copérnico, Kepler, Descartes, Newton, Leibniz, Pascal, Huygens, Laplace, Lagrande y Hamilton, hasta los conceptos más recientes sobre superestructura y evolución global, elaborados a partir de las teorías cuántico-relativistas de Huecos Negros, Gran Explosión, Supersimetrías y Supercuerdas, Universos Inflacionarios y Multiversos Paralelos, etc., pero siempre montados en el poderoso vehículo de inducción conceptual que es nuestro nuevo operador Retro-Rotatorio, interpretado según nuestra propia concepción del mundo físico.

Como en realidad se trata de un esfuerzo solitario de autodidacta, sin mayores presupuestos ni posibilidades técnicas, el trabajo lo hemos hecho a base de imaginación pura –como lo recomendara Einstein- siguiendo en general los lineamientos propuestos por los modelos estándar vigentes de mecánica, termodinámica, física cuántica y cosmología relativista, enfoques que por supuesto, son fruto de muchos años de investigación interdisciplinaria de frontera en todo el mundo, y que hoy constituyen lo que podríamos llamar el esquema general vigente, estándar, de estructura y evolución micro y macrofísica del universo, cuya interdependencia tiende a configurar el modelo de una posible Teoría de Gran Unificación (GTU) Supersimétrica, o de campo unificado, como la llamara el propio Einstein, actualmente objeto de los mayores esfuerzos de investigación. 

Nuestra reflexión corresponde pues, a una interpretación de dichos enfoques, que como he dicho, no pretende ser ni exhaustiva ni excluyente, pero que ha sido elaborada a partir de nuestro concepto de rotación-traslación como eje conceptual, y que propone además aproximarnos a dicho modelo GTU supersimétrico por un camino totalmente nuevo, pero sobre todo, nada tortuoso ni abstruso, sino al contrario, excepcionalmente económico, asequible y eficaz -el de la “inteligencia intuitiva apoyada por la experiencia“- como lo veremos a lo largo del texto, lo cual hace posible precisamente, como ya lo dijimos, presentar las ideas básicas a la manera de los griegos clásicos, de forma puramente literaria, sin la compleja exposición de los conceptos matemáticos implícitos en ellas, pero por supuesto, respetándolos siempre.

Ya que Usted ha aceptado realizar este crucero, estimado lector, no olvide pues abrochar bien el cinturón de seguridad de su cordura, pues cuando se viaja con la imaginación, como al parecer también deberá ocurrir cuando viajemos a velocidades “superópticas” efectivas, el universo entero se anima, sintetizando para nuestra percepción normal la secuencia de eventos y procesos en el espacio-tiempo, hasta ahora no observados por mente alguna, como el instante mismo de creación, y el efecto físico que dió origen a nuestro universo, o la forma como interactúan a nivel fundamental todos sus componentes básicos, como se propagan y como se integran en agregados de materia, dentro del marco de referencia de la teoría reaccional de interacciones cónicas RetroRotatorias, a nivel cuántico, y como deberán interactuar con el medio externo a él, con el Nirvana de los Hindúes, y con otros posibles omniversos “paralelos”, al observarlo desde una nueva perspectiva “externa” de multiversos recurrentes e innumerables…

Descubrimientos que no serían posibles sin el enorme esfuerzo de exploración teórica, de síntesis inductiva, y de confrontación experimental, realizado hasta el presente por los mejores cerebros de todos los tiempos, desde hace ya dos mil quinientos años -y no solo desde los últimos  quinientos, si partimos del renacimiento -.  Pero especialmente es gracias a ellos  que finalmente hoy podemos describir aquí, por primera vez, dentro del marco teórico Retro-Rotatorio, un proceso coherente y unificado de estructura y evolución global, según lo vamos observando desde este rincón del universo.

 

Alerta pues, y que disfrute del viaje!

 

Y si quiere participar, ya sea solo como comentarista en cualquier Foro abierto, o en algún grupo de investigación específico –y ello debe ser con carácter exclusivamente honorario, pues nosotros aún no estamos en capacidad de retribuir económicamente ninguna contribución, pues somos una Institución Privada sin ánimo de lucro, de carácter estrictamente científico- o si desea apoyar nuestra investigación con un aporte económico, no dude en enviarnos sus inquietudes, soportes o trabajos a través de nuestra página web:  Nosotros solamente trabajamos por este medio. Las publicaciones del CIFRA se pueden adquirir también a través de nuestro editor virtual, SoopBook, y los ensayos individuales pueden ser consultados a través de la red científica global de Academia : http://independent.academia.edu/MGAcosta/Papers

 

 

Este trabajo es una labor que apenas empieza, y nosotros no deseamos otra cosa que hacerla una fuente de pensamiento activo, práctico, y eficiente a nivel global.  Para ello estamos constituyendo capítulos en todo el mundo, de nivel tanto nacional, como regional y global, dedicados a desarrollar estas ideas, tanto desde el punto de vista científico como también práctico, en especial para la aplicación del Propulsor Aeroespacial Retro-Rotatorio. Todo un inmenso ámbito para explorar y participar también, y que es objeto de un libro aparte sobre el tema ([17]), que por supuesto también puede adquirirse en Internet.   Y si desea aportar o participar, en nuestro Portal encontrará como hacerlo. 

 

Y si lo hace, como decía un muy conocido dignatario nuestro, ‘¡Bienvenidos al Futuro!’

 

 

 

2005 © Mario Guillermo Acosta

 

CIFRA copyright 2005 © TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS

   

De: Bogotá,  Abril  27, 2005 – MGA

Ultima Revisión:.

Ultima revisión: 2006-08-28

 

 

 

De:         CIFRA Paper # 083 / 2005

From:     CIFRA / MGA-1995/ 051-B

 

 

El material publicado en la Revista CIFRA

puede ser libremente reproducido

siempre y cuando se cite la fuente.


[1] Mario Acosta Amador, Teoría Unitaria Universal: la reversibilidad energía-materia es cosmogénesis universal, CIFRA, Bogotá, 1999.

[2]  Ver al respecto  P.A, Schilpp, Albert Einstein, Philosopher – Scientist, Open Court, La Salle, 1949, v.2,  y en especial la respuesta de Einstein Reply to Criticisms (pp. 665-688).  

[3]  Colciencias, Francisco José de Caldas, Molinos Velásquez Editores, Bogotá, 1994, pag. 29.

[4]   M.G. Acosta, Propulsión Retro.Rotatoria: Teoría y Práctica, Bogotá, Cifra, 2005.

[5]  Santiago Rubió, Rotaciones Corpusculares, Gustavo Gili, Barcelona, 1952.

[6]  Cif. Rerum Natura de Lucrecio, en la edición española de Ed. Orbis, Barcelona, 1984.

[7]  P. Bergé, Y. Pomeau, Ch. Vidal, L’ ordre dans le chaos,Paris, Hermann, 1988.

[8]  Cif. Sus diversas citas en el Indice Bibliografico al final.

[9]  A. Einstein, Palabras para el 60º. cumpleaños de M. Plank, Berlín, 1918.

 

[10]   En sus comentarios a los ensayos de F.S.C. Northrop y Victor Lenzen a sus trabajos, en P.A. Schlipp, Albert Einstein, Philosopher- Scientist, La Salle, Open Court, 1949, pp. 684.  

[11] Frederik Dürrenmatt, Los Físicos, Comedia en dos actos, (trad Esp.) Madrid, Esccelier, 1969

 

[12]  Ver sobre el estado actual de ciencia y tecnología en Colombia, Jorge Charum, Jean Pierre Meyer (coordinadores), Hacer Ciencia en un mundo globalizado, Bogotá, Tercer Mundo Editores, 1998,  Elsa Neyra de Uribe (coordinadora), Nuevas técnicas para la modernización, Colciencias, 1993, Virgilio Niño et al., La Conquista de Espacios para la Ciencia, Bogotá, Tercer Mundo, 1993, y en la parte relevante, Presidencia de la República, 2019, Visión Colombia II Centenario,  Bogotá, Planeta Ed. Colombiana, 4ª edición, 2006, pp. 206-214.

[13]  Ver e.a., de M.G. Acosta, Cantos y Manifiestos,  Cif. CIFRA, Bogotá, Poemario, 1973-2005.

[14] Ver al respecto el testimonio de Robert Jungk, Más brillante que mil soles, (trad. esp.) A. Scherz Verlag, Berna, 1956.

[15]  Ver al respecto M.G. Acosta, Hacia una Civilización Estelar, doc. REV CIFRA # 12-2004

[16] Carl Sagan, Un Punto Azul Pálido: una visión del futuro humano en el espacio, Planeta, Barcelona, 1995.

[17] Cif., Op.cit. notas (4) y (5), y REM Propulsión Abstracts, en la página web de Academia en inglés y español: www.academia.edu  

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